Las web 2.0 startups y la GPLv3
Siguiendo con el tema del anterior artículo, se nos puede plantear el siguiente caso hipotético:
Resulta que un buen día me levanto de la cama y mientras me tomo el desayuno se me ocurre una idea genial para forrarme (podría ser yo, podrías ser tú; como prefieras). Se trata de coger un programa GPLv3 que ya existe y modificarlo convenientemente para darle un uso distinto del original, algo en lo que nadie hasta ahora había pensado. Pero hay un problema; la licencia del programa añade una clausula opcional que me obliga a publicar esas modificaciones en el caso de que el programa esté abierto al público a través de un servidor web, y es exactamente lo que pensaba hacer.
¿Cómo demonios voy a triunfar con mi idea si la competencia puede copiar mi programa sin coste alguno? Es un proyecto abocado al fracaso desde el principio.
Son argumentos que ya se usaron hace muchos años, en los inicios de la GPL. ¿Cómo una empresa de software podía subsistir si la competencia y los clientes podían copiar los programas con gasto nulo de desarrollo? Pues como diría Galileo, “y sin embargo se mueve”. Lo que ocurre es que el planteamiento es erróneo y se trata el software como si fuera algo tangible. Las empresas de software no triunfan por tener programas que nadie más tiene, sino que el éxito está en tener esos programas antes que el resto. Lo mismo ocurre en la web 2.0.
Veamos el caso real de meneame.net. Cualquiere puede realizar un clon de meneame. Basta con descargar el código, instalarlo y avisar a la gente. Pero nadie consigue el éxito que han conseguido sus desarrolladores. ¿Por qué? Porque, entre otras cosas, fueron los primeros en hacerlo.
Para las empresas de software el gasto en I+D va dirigido, o debería ir dirigido, a adelantarse a la competencia. Ser los primeros en conseguir algo es lo más importante y es lo que da dinero. Y si nuestros competidores nos copian, mejor, ya que eso quiere decir que somos la empresa referencia del sector y eso es bueno. Preocupémonos cuando dejen de copiarnos.
El problema del SL es que estamos perdiendo la guerra donde no se libran las batallas.
En los centros educativos los profesores de primaria no solo no lo utilizan sino que todavia a fecha de hoy lo desconocen.
Hoy un profesor de un centro de FP me ha preguntado todo preocupado sobre el lliurex…. en fin cuando les llegue el material haran como en todas partes, borrarlo y ponerles windows….
Creo que el problema es que hay demasiados frentes de batalla y tampoco somos tantos y tantos. No podemos estar en todos los centros educativos, y los profesores deben poner mucho de su parte; al fin y al cabo es su trabajo.
Hay algunos que realmente se interesan y montan distribuciones GNU/Linux en sus aulas, hablan de los programas libres, etc, etc. Pero hay otros, la gran mayoría, que te vienen con excusas del tipo “no nos informan”, “no tenemos formación”, etc. Yo les pregunto que si la cosa está tan mal cómo lo hicieron cuando llegaron los primeros ordenadores con Windows. “Cursillos, libros, internet, etc”. Vale, ¿y ahora por qué no hacen lo mismo? “Buf, demasiado trabajo”. Pues no me sirve. Es cierto que están abandonados por parde de la administración, pero eso siempre ha sido así. Si se han puesto al día con el software privativo, muchos por sus propios medios, por qué no ahora con el software libre.
Lo que no puede ser es que nosotros hagamos su trabajo.
Hace dos cursos recorrí varios institutos de secundaria de Castellón hablando de las bondades del software libre. Los profesores parecieron muy interesados en todo lo que les contaba. Este curso pasado, por problemas varios, no he podido hacer nada de eso. Pues bien, aún estoy esperando a que alguno de aquellos profesores tan interesados nos pida que volvamos para hablarles a los alumnos o a ellos. ¡Y eso que los que cobran son ellos!
Por cierto, ¿qué tiene que ver esto con las startups o con la GPLv3?